Publicado en El Día 30/06/13

PLANTEAN LA NECESIDAD DE QUE SE CONOZCA PARA QUE SEA PRESERVADO

La riqueza natural del delta Río Santiago moviliza un operativo de revalorización  

Frente al avance de las obras del Puerto, naturalistas de Berisso y Ensenada impulsan un proyecto para que se tome consciencia de lo que podríamos perder 


EL PAJONAL CEIBAL, UNO DE LOS AMBIENTES CARACTERÍSTICOS DEL DELTA LOCAL, ALBERGA EN SUS SUELOS INUNDABLES AL LIRIO, UNA PLANTA EXÓTICA QUE HA VENIDO DESARROLLÁNDOSE CON LOS AÑOS EN TODA LA REGIÓN.
EL PAJONAL CEIBAL, UNO DE LOS AMBIENTES CARACTERÍSTICOS DEL DELTA LOCAL, ALBERGA EN SUS SUELOS INUNDABLES AL LIRIO, UNA PLANTA EXÓTICA QUE HA VENIDO DESARROLLÁNDOSE CON LOS AÑOS EN TODA LA REGIÓN.

Veinte años de recorrer el delta de Río Santiago organizando actividades de observación de aves y plantas le enseñaron a Julio Milat lo suficiente para reconocer que se trata sin lugar a dudas de un santuario natural. De ahí que preocupado frente al desarrollo del Puerto La Plata y el desafío que las obras plantean para su conservación, este naturalista de Berisso se dio cuenta de que acaso la mejor forma de protegerlo fuera lograr que otras personas lo conocieran y amaran tanto como él.
Producto de ese sentimiento es “Un río, dos islas”, un proyecto de revalorización del delta local presentado en Berisso días atrás. La iniciativa, de la participan también naturalistas de Ensenada, implica un minucioso relevamiento de la flora y fauna de la zona con el propósito de difundir su enorme riqueza entre la comunidad.
“Aunque venimos haciendo relevamientos en las islas Paulino y Santiago desde hace años, queremos reunir esa información con algunos trabajos académicos sueltos para volcar todos los datos en una publicación destinada al público en general. La idea es que, sin resignar rigor científico, pueda ser consultada por cualquier persona, desde un guía de pesca hasta el dueño de un recreo”, explica Julio Milat, que cuenta con el apoyo del Municipio de Berisso.
Como parte de esa la tarea de divulgación, el proyecto busca llegar también a las aulas para involucrar a los chicos. En principio “tenemos previstos dar charlas en la escuelita de Isla Santiago y la Escuela Naval -dicen sus impulsores, quienes planean abarcar luego otros establecimientos de la Región-. Todo el mundo tiene que tomar conciencia de la enorme riqueza que tenemos ahí, y de que si no la cuidamos como corresponde se puede perder”.

UN REFUGIO DE VIDA SILVESTRE

Compuesto por dos islas mayores (la Paulino y la Santiago) a las que atraviesan innumerables canales internos, el delta del Río Santiago es un refugio de vida silvestre de alta productividad y un apostadero de fauna migratoria al que regularmente se incorporan especies nuevas. Sitio de cría para fauna ictícola del Río de la Plata, en él viven decenas de variedades de peces, así como unas 170 especies de aves y una amplia diversidad de comunidades vegetales.
Además de ser un purificador natural de agua que retiene los excesos de nutrientes y contaminantes, el delta de Río Santiago incide sobre la temperatura y las lluvias de la Región y actúa también como una escollera natural, atenuando los efectos erosivos del viento, las olas y las corrientes del Río de la Plata sobre la costa local.
Con toda estas virtudes y beneficios, el delta del Río Santiago es también el ámbito de expansión natural del Puerto La Plata, un proyecto de enorme importancia económica para toda la Región, que al comenzar a desarrollarse el año pasado despertó la alarma de organizaciones ambientalistas por su fuerte impacto ambiental.
No menos preocupado que muchos ambientalistas que se oponen a la forma en que se ha venido realizando la obra, Julio Milat sostiene que “el desarrollo del Puerto y el cuidado de nuestro delta no son necesariamente una contradicción; pueden coexistir si se respeta la riqueza de un ambiente natural en constante formación”.
Con este enfoque, el proyecto “Dos islas y un río” también tiene por destinatarios a los responsables de las obras de desarrollo del Puerto, algunos de los cuales fueron invitados a su presentación. “Aspiramos a que nuestro trabajo sirva además como herramienta para el manejo ambiental del delta”, confiesa Milat.

PLAYA, PAJONAL Y MONTE

Sobre la costa del Río de la Plata, en las islas Paulino y Santiago coexisten cinco ambientes naturales distintos, cada uno con su propia vida. El primero de ellos, junto a la playa, es el de los juncales, que actúa como un rompeolas natural frenando el avance del río, reteniendo sus sedimentos y atenuando la erosión fluvial de la costa. Esto permite la aparición del césped ribereño, formado por pequeñas plantas, algunas de ellas con hermosas flores, como la azucena de campo.
A los juncales les sigue un ambiente conocido como matorral ribereño, en el que se refugia gran cantidad de insectos y mariposas, que atraen a su vez a aves insectívoras. Está conformado por diversas especies de arbustos, como la chilca y la mariposera, y pequeños árboles, como el algodonillo, la acacia mansa y los sarandí blanco, negro y colorado. Manchones de aliso de río y renovales de sauce criollo completan el elenco.
Luego viene el pajonal ceibal, el ambiente más distintivo de las islas. Se encuentra compuesto principalmente por cortaderas, espadañas y totoras, donde suelen hallarse gallinetas, burritos, pajonaleras de pico curvo, curutíes y espineros, entre otras aves. En sus sectores más elevados crecen ceibos, cuyas ramas sirven de percha a pájaros insectívoros como el suirirí real y el amarillo, pero también al gavilán mixto.
En el interior de las islas predomina un cuarto tipo de ambiente conocido como monte higrófilo. Sauces criollos y ceibos, pero también algunas especies exóticas como la acacia negra y la perfumada madreselva, conforman este bosque rico en plantas epifitas (clavel del aire) y enredaderas (dama de noche). En él suelen encontrarse picaflores verdes y bronceados, chincheros, zorzales y pájaros carpinteros, así como el melodioso juan chiviro.
Los cursos y canales internos que atraviesan las islas conforman un ambiente aparte. En sus aguas, cubiertas de camalotes y repollitos, pescan el martín pescador, el macá grande y la esbelta gaza mora. También suelen encontrarse pollas, gallaretas y biguás. Varias especies de ranas, culebras, tortugas acuáticas, lagartos overos, comadrejas, coipos, carpinchos y gatos monteses completan su riqueza natural.

Las obras
Impulsada por el gobierno de la Provincia, la obra de ampliación del Puerto La Plata consiste en la construcción de una importante terminal de contenedores en la zona de Las Tres Bocas y el dragado del canal de acceso para que puedan ingresar Post Panamax, uno de los buques de mayor calado que existen hoy en el mundo. De esta forma se busca darle mayor competitividad.

Un rio, dos islas, cinco ambientes  

1-Matorral ribereño

Refugio de gran variedad de insectos y mariposas, que atraen a su vez a aves insectívoras, el matorral ribereño está conformado por arbustos como la chilca y la mariposera, y pequeños árboles, como el algodonillo, la acacia mansa y el sarandí.

2-Canales y cursos de agua

En sus aguas, cubiertas de camalotes, pescan el martín pescador, el macá y la esbelta gaza mora. Pero también suelen encontrarse pollas, gallaretas y biguás, además de varias especies de ranas, culebras, tortugas, lagartos overos, comadrejas, coipos, carpinchos y gatos monteses.

3-Bosques higrófilos

Sauces criollos y ceibos, pero también algunas especies exóticas como la acacia negra y la perfumada madreselva, conforman el bosque higrófilo, un ambiente rico en plantas epífitas y enredaderas. En él suelen encontrarse picaflores, chincheros. zorzales y pájaros carpinteros.

4-Pajonal ceibal

Está compuesto principalmente por cortaderas, espadañas y totoras, donde suelen encontrarse gallinetas, burritos, pajonaleras, curutíes y espineros entre otras aves. En sus sectores más elevados crecen ceibos, cuyas ramas sirven de percha a pájaros insectívoros como el suirirí.

5-Juncales y césped ribereño

Junto a la playa, donde se asientan bandadas de gaviotas cocineras y capucho café, los juncales actúan como un rompeolas natural que frena el avance del río, reteniendo sus sedimentos y atenuando la erosión fluvial de la costa. Esto permite la aparición del césped ribereño, formado por pequeñas plantas, algunas de ellas con hermosas flores, como la azucena de campo.

La naturaleza y el desarrollo del Puerto pueden coexistir

JULIO MILAT <B /> <I>NATURALISTA E IMPULSOR DEL PROYECTO “UN RÍO, DOS ISLAS”</I>
JULIO MILAT NATURALISTA E IMPULSOR DEL PROYECTO “UN RÍO, DOS ISLAS”

Julio Milat
Naturalista e impulsor del proyecto “Un río, dos islas”
“El desarrollo del Puerto La Plata y el cuidado de nuestro delta no son necesariamente una contradicción; pueden coexistir si se respeta la riqueza de un ambiente natural en constante formación, donde todos los años aparecen aves y plantas nuevas que bajan desde el Paraná”.

Publicado en El Mundo de Berisso 14/06/13

Detrás del objetivo de salvar
el monte
La Asamblea de vecinos y productores familiares autoconvocados en defensa del monte ribereño retomará sus reuniones regulares este viernes a las 18:00 en el café ubicado en Montevideo entre 7 y 8. Desde el grupo se mencionó que los encuentros son abiertos a todos los vecinos interesados en sumarse a la lucha en defensa del humedal berissense. Del mismo modo, se expuso que semana a semana se irán perfilando acciones en pos de evitar que el monte ‘sea destruido’ por trabajos relacionados con la construcción de la nueva terminal portuaria. Cabe mencionar que en ese plano, la Asamblea ya promovió diferentes acciones ante la OPDS y autoridades municipales, con el fin de que quede a la vista cuáles son los efectos generados por la obra.
Por otra parte, miembros de la Asamblea participaron el último sábado -junto a pares de San Isidro, Vicente López, Quilmes, Bernal y otras localidades que enfrentan una problemática similar- de un encuentro “Intercuencas” realizado en Costanera Sur en la ciudad de Buenos Aires. Dicho evento reunió también a productores de alimentos orgánicos y a diferentes expositores.
In situ
La Asamblea también retomará las jornadas de trabajo dentro del propio monte, con la finalidad de que no se quiebre la relación de la ciudad y sus vecinos con ese ambiente natural. Entre los objetivos de estas jornadas figurarán los de generar conciencia acerca de la salud ambiental, promover la solidaridad con los productores familiares y mantener vigente aspectos de la cultura que forjó a Berisso.
Las jornadas se desarrollarán los domingos y la información referida a las diferentes propuestas podrá conocerse a través de Facebook (buscando el grupo ‘Salvemos el monte de Berisso’).


Publicado en El Mundo de Berisso 14/06/13

“DOS ISLAS Y UN RÍO”
Un proyecto para velar por los recursos naturales
El lunes a las 10:00, el Museo Ornitológico Municipal llevará a cabo en Casa de Cultura (Montevideo entre 10 y 11) el acto de presentación del proyecto “Dos islas y un río”. La iniciativa está relacionada con las islas Paulino y Santiago, el Río de la Plata y el canal Río Santiago, comprendiendo de tal forma a los municipios de Berisso y Ensenada.
El objetivo del proyecto es el de avanzar en el estudio de la flora y la fauna del lugar y difundir información entre la población para poner en valor los citados recursos naturales. Por eso, los ejes sobre los que se trabajará serán los de investigación, educación y comunicación.
En los últimos 25 años, el Museo realizó numerosas actividades en el lugar, incluyendo visitas guiadas para escuelas y público en general, salidas de avistaje de aves, censos de aves acuáticas y relevamiento de flora e identificación de los ambientes naturales de las islas.
Esto le permitió recabar una gran cantidad de información, que será luego volcada en una publicación, objetivo final del proyecto. Se trataría del primer trabajo integral referido al patrimonio natural de la región.
A la presentación fueron invitadas autoridades municipales de Berisso y Ensenada y del Consorcio de Gestión Puerto La Plata, concejales, autoridades educativas y representantes de ONG’s.
La actividad integra el cronograma de actividades dispuesto para la celebración de un nuevo aniversario de la fundación de Berisso.

FESTIVAL ESPACIO INTERCUENCAS 08/06/13








Publicado en Berisso Ciudad 12/06/13

Solicitada
La férrea defensa del Monte Ribereño



La Asamblea de vecinos y productores familiares autoconvocados en defensa del Monte Ribereño continúa con sus actividades e invita a los vecinos de la región a sumarse a la lucha en defensa de nuestro humedal.

La asamblea retoma las jornadas de reunión abierta que se realizarán los días viernes a las 18 en el café ubicado en la Avenida Montevideo entre 7 y 8. En ellas se tratarán las alternativas que tenemos los vecinos de Berisso, para evitar que nuestro monte, sea destruido a causa de un emprendimiento erróneamente planificado.

El sábado 8 de junio pasado la asamblea participó en el encuentro Intercuencas realizado en Costanera Sur en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, junto a las Asambleas de San Isidro, Vicente López, Quilmes, Bernal, entre otras localidades que también están pasando por situaciones similares.

Este encuentro contó con la participación de productores de alimentos orgánicos, muestra de fotos y exposiciones sobre las diferentes problemáticas y demás actividades culturales.

Además, la asamblea retoma las jornadas de trabajo dentro del monte con la finalidad de integrar al berissense a nuestro humedal, y lograr que el ciudadano sea parte de esta lucha de manera más tangible, sumando entre los objetivos de dichas jornadas, la concientización de la salud ambiental, la solidaridad con los productores familiares y el aprendizaje de la cultura que forjó nuestra ciudad.

Las jornadas son los días domingos y la información se encuentra en nuestro grupo de Facebook: salvemos el monte de Berisso.

Finalmente, la Asamblea sigue enfocando la problemática de la construcción de la terminal de contenedores desde distintos aspectos, el jurídico mediante las distintas acciones realizadas, las denuncias ante el OPDS y los continuos reclamos de información al municipio.

Es necesaria la participación de los ciudadanos, sólo con la fuerza de todos, será posible hacernos escuchar. VENÍ. PARTICIPÁ.

Publicado en novalaplata.com 27/05/13

Arrasaron con el ecosistema ribereño
El Puerto La Plata crece y el monte desaparece
  
Las máquinas ya destruyeron varias hectáreas de selva marginal, incumpliendo con la Ley Provincial 12.756 de Paisaje Protegido. (Foto: NOVA).
Dejó de ser un rumor el traspaso de las actividades del Puerto de Buenos Aires al Puerto La Plata. Esta situación representa un arma de doble filo para la región: por un lado va a aflorar la actividad de la zona, pero, por otro,  atenta contra el medio ambiente ribereño, incumpliendo con la ley provincial 12.756 de Paisaje Protegido.
El trabajo en la zona portuaria avanza día a día. Máquinas por tierra y agua, camiones y una gran cantidad de personal está trabajando de sol a sol para culminar la obra. Selma Catino, vecina de la Isla Santiago, acusó que están comenzando a cortar las puntas del lugar donde vive y de la Isla Paulino, con el fin de que las embarcaciones puedan girar y maniobrar. Los nuevos cambios violan la ley provincial nombrada anteriormente, irrumpiendo sobre el normal desarrollo del medio ambiente. NOVA navegó por los canales aledaños y observó esa situación.
“El desmonte que lleva adelante el Consorcio del Puerto La Plata de 45 hectáreas de humedales con cientos de especies vegetales y animales con la finalidad de acondicionamiento del suelo para usos aun no develados, ha producido una transformación irreversible y un enorme impacto sobre el ecosistema del lugar”, expresaron desde Alianza de Sistema de Humedales.
Desde  el gobierno de la Provincia de Buenos Aires reconocieron que la obra demandó una inversión de alrededor de 360 millones de dólares. Hugo Bilbao, el titular del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), definió a la obra del puerto como “estratégica”.
El defensor del Pueblo, Carlos Bonicatto, defendió el proyecto de “desarrollo sustentable” y sostuvo que “el rol que tiene la Defensoría es velar por los intereses individuales y colectivos del pueblo bonaerense, y fundamentalmente en términos de medio ambiente”. Por su parte, Mariano Goyenechea, presidente del Consorcio de Gestión del Puerto La Plata, explicó que “cada uno de nosotros tenemos un rol muy importante. La conducción del Consorcio tiene la obligación de monitorear de cerca el desarrollo del proyecto y las condiciones en las que se llevan adelante las obras. Toda la población de La Plata, Berisso y Ensenada está ilusionada con la culminación de la obra y a la espera de que los buques comiencen a operar en condiciones óptimas”.
“En 2015, estaremos en condiciones de operar con 2 millones de contenedores. Si todo va bien seremos el puerto de mayor capacidad del Río de la Plata”, dijo en declaraciones a la prensa Daniel Rodríguez Paz, ex presidente del consorcio. En este contexto de crecimiento de la región, deberán aparecer soluciones inmediatas para controlar el avance de las obras sobre el medio ambiente y el tratamiento de los cementerios de barcos, que denunció NOVA días atrás.
Pero las voces de los vecinos son de otro color. Actualmente, existe una sola salida a río abierto en la franja costera sur del estuario de Río de la Plata; allí se encuentra Monte Santiago, puesto de control de Prefectura donde se deben enrolar las embarcaciones que ingresan y egresan. Ese canal es utilizado por grandes barcos, pero también por pequeñas lanchas y motos de agua. “El tráfico de naves inmensas va a aumentar considerablemente, por lo que deberán construir un nueva salida para las embarcaciones deportivas, siguiendo así con el desmonte y cambios en la selva marginal autóctona. También van a tener que hacer algo cuanto antes con los desechos que flotan en la Escuela Naval”, precisó Catino.
Luis Pelyrio, pescador aficionado, dijo: “Ya alambraron lugares públicos donde la gente iba a pescar, por ejemplo en la zona aledaña a los barcos abandonados, cercana a la Escuela Naval”.
La ambición de empresarios y autoridades no les permite visualizar la vida tranquila que llevan los isleños. Las máquinas ya destruyeron varias hectáreas de selva marginal, incumpliendo con el objeto de la ley: conservar y preservar la integridad del paisaje natural, geomorfológico, histórico y urbanístico de dicha zona.
El artículo seis de la norma sostiene que ante la realización de una obra pública o privada que pudiera comprometer o alterar las condiciones expuestas, la autorización definitiva será otorgada por las autoridades municipales de Berisso y Ensenada, que deberán contar con una previa evaluación de impacto ambiental.NOVA intentó conseguir esa evaluación, pero no está por ningún lado.
Nonpalidece, un grupo musical de reggae no desoyó esta problemática con respecto al medio ambiente: “Intereses ciegos tus aguas tiñeron y quien ahí viva se está muriendo, ambición desmedida roza la isla, con tantas luces, con tanto fuego, tanta ignorancia, tanto progreso, el monte muere y eso si es serio: en el río no queremos más polución”.

Publicado en Berisso Ciudad 16/05/13

Trasladaron desechos de Capital al Río Santiago
Cementerio de barcos en el delta Ensenada-Berisso


Barcos abandonados de 180 metros de eslora: impacto ambiental y problemas de navegación.



Por Cerdá  Bernardo, López Carlos, Mauad Agustín, Simón Alan y Veiga Micaela, especial para NOVA / reproducción deBerissoCiudad

Un cementerio de barcos de gran porte flota en el canal que baña las costas de la Isla Santiago en el amarradero de la Escuela Naval de la Armada. Llegaron con el pretexto de ser desguazados, pero nunca se accionó: las inmensas estructuras sufrieron los embistes de las tormentas y quedaron a la deriva, generando preocupación por el impacto ambiental y el riesgo de colisiones.
Desde la Armada admitieron que como no había un lugar físico para amarrarlos en Capital Federal, los trajeron a la zona ribereña de nuestra región; a pesar de que los canales son bajos y angostos para semejantes estructuras, están dentro de todo escondidos. Estaban en la sección de Transporte Naval, en frente del Casino Flotante “Situación que perjudica al turismo, porque no es bueno para la vista de los turistas”, expresaron.
A todo esto, ACUMAR (Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo) dirigida por Juan José Mussi, florece sus discursos sosteniendo que gestiona, previene y controla el control del impacto ambiental en el Río de la Plata. Pero, ¿Cómo lo hace? ¿Permitiendo que los objetos abandonados se transporten a otros lugares, continuando con el perjuicio de la costa rioplatense, en vez de extraerlos?
La navegación se ve claramente limitada por un incorrecto manejo de los buques. La ley nacional N° 20.094 de Navegación (arts 17, 18, 19, 20, 21, 22 y 39)  y la ley 18.398 de Prefectura Naval (arts. inciso c; 5; 6; 11 y 20)  señalan que los ríos deben ser de libre circulación: “Las aeronaves que se hallen hundidas o encalladas en aguas jurisdiccionales argentinas constituyen un obstáculo y un peligro para el resto de las embarcaciones, por lo que deben ser extraídas o demolidas”.
El Ingeniero naval Carlos Beil (Mat. H-13) mantuvo que “Si los barcos fueron llevados allí para ser desguazados, tiene que existir una licitación pública. Este documento no aparece por ningún lado: ni en internet –donde se encuentran todos- ni solicitándolo en la Armada y Prefectura”. (NdeR: la licitación no aparece en www.boletinoficial.gov.ar; ni en www.argentinacompra.gov.ar.)
Dos de las embarcaciones, el Astra Federico y el Astra Valentina, pertenecen al departamento de Transporte Naval, ubicado en la zona de Puerto Madero. El  oficial Omar Ferreyra de la Armada, sostuvo que no hay un lugar físico en Capital Federal para amarrarlos y, principalmente, no son vistosos para el turismo. “Semejantes estructuras no quedaban bien al lado del Casino Flotante”, sentenció.
Desde Prefectura Naval, el suboficial Alfredo Costa admitió que no es un canal profundo y estos barcos tienen mucho calado; al tocar fondo, es muy difícil maniobrarlos ante cualquier inconveniente.
Ángel Tallana, un pescador desde tierra, evidenció: “Con las tormentas cambian de posición, se tumban un poco, chocan entre ellos”.
A su vez, el biólogo Horacio Beláustegui, presidente de la Fundación Biósfera, sostuvo a NOVA que cada sudestada es una amenaza. “Estos desechos se mueven y es un riesgo lo que puedan llegar a verter. Los buques  dentro de sus sentinas tienen combustible y residuos del motor; si eso se filtra o se derrama produce un impacto ambiental considerable”, remarcó el licenciado.
El biólogo analizó que el sistema eléctrico y de baterías de estos buques son grandes y antiguos, por ende muy tóxicos. “Si se siguen escorando,  la contaminación estará a la vista”, evidenció.
Por otra parte, desde la Armada reconocieron el problema ecológico que se podría llegar a ocasionar, pero sostienen que no tienen herramientas para solucionar este error en el manejo de los barcos. El oficial Ferreyra explicó que “como no está dragado el canal, se necesita una crecida que supere los ocho metros y disponer, en ese momento preciso, de remolcadores de la Armada y del Puerto es un trabajo muy difícil y el riesgo físico que implica para la gente es mucho; es casi imposible”.
El barco que obstruyó el canal
Producto de la tormenta que azotó la zona en enero de 2011, el buque de transporte Astra Federico,  cortó la amarra y quedó a la deriva, obstaculizando el canal de punta a punta. Con las últimas sudestadas, los barcos de casi 200 metros de eslora, siguieron moviéndose y limitando la navegación.
Osvaldo Maciel, prefecto en el puesto de ingreso y egreso del río Santiago, reconoció a la situación como un problema grave, ya que ante cualquier emergencia del otro lado del canal, era casi imposible llegar por agua cuando el buque estaba atravesado.
En este mismo sentido, César Basso, capitán de una embarcación deportiva, detalló que  “el riesgo de colisión es inminente ya que los barcos varados no tienen ningún tipo de señalización. Esta es una zona de mucha navegación deportiva, hay clubes náuticos con veleros, lanchas de pesca y otro tipo de embarcaciones, y los días de lluvia o niebla la visibilidad es escasa”.
Sergio Rossi, pescador embarcado, expresó: “los barcos se mueven constantemente: hay veces que están cruzados del todo; en otras no tanto pero parece que se van a tumbar de lo escorado que se ponen”.
Luis González, un vecino platense que visitaba asiduamente la isla,  indicó que “es un lugar donde se puede pescar y pasar la tarde, pero los edificios flotantes dan miedo”. Y concluyó: “Últimamente estamos cambiando de destino”. Se viola la ley provincial 12.756 de Paisaje Protegido, que sustenta que por ecoturístico se entiende al desarrollo del turismo asociado a la preservación integral de las condiciones naturales de la Isla Santiago.
Desbordes del río
El cementerio de barcos obstruye las mareas normales de bajada y subida del Río de la Plata. “Esta situación influye en el regular desarrollo de los ecosistemas costeros, pero también ocasiona el desborde del río debido a la obstaculización de canales de desagüe”, acusó Beláustegui.
Pablo Tipaina, vecino del lugar, dijo: “Los que vivimos en la Isla sabemos que cuando el río crece nos tenemos que quedar en los altos de las casas, pero las últimas sudestadas fueron muy grandes y muchos vecinos necesitaron ayuda”.
“Por suerte la Isla también tiene acceso por el otro canal que sale al río abierto: en la última sudestada se metieron en botes por allí para rescatar a las personas más complicadas”, concluyó el vecino.
Las historias de los barcos
La Armada Argentina (ARA)  tiene dos inmensos buques, transferidos por el Estado, próximos a ser desguazados.  Son las naves de mayor porte que hayan estado al servicio de Transportes Navales;  tienen 180 metros de eslora y casi 32.000 toneladas de desplazamiento.
Uno de ellos es el Astra Federico fue botado el 17 de diciembre de 1977 y lo construyó el Fondo de la Marina Mercante, con el primer nombre de Ciudad de San Fernando. En 1981 fue transferido a Astramar, una compañía nacional de navegación, donde lo rebautizaron con el nombre definitivo. En 1992, la Secretaría de Transportes del Ministerio de Obras y Servicios Públicos le cedió el uso gratuito al Servicio de Transportes Navales. En esta etapa permaneció inactivo en el muelle de Dársena Sud hasta el 2006, cuando fue movido a la antigua dársena de acorazados en Río Santiago, para el desguace que nunca se efectuó. Actualmente está cruzado de lado a lado en el canal, a la deriva.
El Astra Valentina fue botado también durante el gobierno militar, en 1978. Lo Construyó el Fondo de la Marina Mercante y corrió la misma suerte que el anterior: en 1982 también fue transferido a Astramar; en 1992 al Comando de Transportes Navales donde estuvo inactivo hasta que en el 2006 fue trasladado a Ensenada, donde se encuentra ocasionando serios problemas en el amarradero de la Escuela Naval.
Hay varios debates acerca del tema; en foros de internet, como en el de www.zonamilitar.com.ar, especialistas sostienen que estos navíos pueden ser recuperados. Un claro ejemplo fue lo realizado por la Armada norteamericana que con un buque tanquero inactivo construyó el barco hospital Comfort, el más grande del mundo. Otra opción es la transformación en embarcaciones de logística, que pueden servir de apoyo a las misiones navales ONU. Lo cierto es que en el lugar que están actualmente ocasionan un impacto negativo en el ambiente y la navegación, y las soluciones deben ser inmediatas.
La otra embarcación que flota en el canal es el A.R.A. Rio Gallegos, una nave de la Armada que transportaba combustible y cada día está más escorada.
Cabe destacar que los tres buques presentan un estado corroído a causa de su inactivad y su exposición al clima. Asimismo, ninguno de ellos cuenta con la adecuada señalización ni sistema de balizamiento tal como lo indican el artículo 39  de la Ley N° 20.094 “Ley de Navegación”  y  las Ordenanzas Marítimas 4/81, 5/01 y 15/74.
¿Por qué están allí? ¿Y el desguace?
El cementerio de barcos ya es parte del paisaje de la Isla Santiago.  Los buques continúan allí, sin cambios desde el 2006. El Suboficial de la Armada Argentina, Omar Ferreyra, reconoció que por la presencia de los barcos, en algunos momentos “sólo pueden pasar embarcaciones de menor porte, es decir, botecitos pequeños, porque los grandes si pasan por popa con un pequeño viento pueden moverse y chocar”.
Con respecto al estado de los buques, remarcó que “están en licitación, pero no puedo informar más que eso. No sabemos qué pasó ni quién lo contrató; el armador que lo adquirió todavía no los vino a buscar”. Y explicó las causas de su llegada: “Como no había un lugar físico para amarrarlos en Capital Federal, los trajeron acá. Encima estaban en la sección de Transporte Naval, en frente del Casino Flotante, situación que perjudica al turismo, porque no es bueno para la vista de los turistas.”
Sin posibilidades para desguace, ya que no se pueden desguazar allí y para moverlos hay que esperar una crecida grande del río, todavía no saben qué hacer con ellos: “El problema es que como no hay una draga suficiente para que se pueda navegar; hay que esperar que haya una creciente que supere los ocho metros. Poder sacar los barcos con remolcadores implica un esfuerzo de contar con el momento justo para usar remolcadores de la Armada y del Puerto, es un trabajo muy difícil y el riesgo físico que implica para la gente”.
En este mismo sentido, el ingeniero naval Carlos Beil detalló que “es una tarea compleja y debe realizarse en un muelle, platea o varadero autorizado. Son necesarios distintos servicios como electricidad, aire comprimido, gases industriales. Debe contarse con grúas, acceso para camiones, sistema de disposición de residuos, instalaciones complementarias como baños, vestuarios, etc.”
Por último, denunció: “La inacción de los dueños de los barcos es preocupante, el riesgo de colisiones y el impacto ambiental son un peligro permanente”. El profesional continuó sosteniendo que “todos los barcos, en uso o no, deben tener un sereno las 24 horas. Y también las licitaciones, todas son públicas y deben estar, los implicados no deben desentenderse del tema”.
Otros cementerios
Este canal de la Isla Santiago no es el único lugar donde hay barcos abandonados. A lo largo del delta de Berisso y Ensenada se pueden observar las ruinas de embarcaciones en desusos, en muchos casos prácticamente hundidas.
En la zona aledaña a las cuatro bocas, a la altura de la Isla Paulino, un sitio donde transitan inmensos navíos internacionales que se dirigen al puerto, se pueden ver los restos de embarcaciones que luego de más de una década de abandono, terminaron hundiéndose. Los días en que el río crece, algunas puntas de los barcos son imperceptibles y representan un alto riesgo de colisión.
Una situación similar se presenta en zonas de monte o clubes, donde flotas con un pasado muy activo han sido abandonadas. En el Astillero Mome de Ensenada, dos embarcaciones están varadas allí hace años; una es la lancha Piloto Croppi, perteneciente a Naviera Sur Petrolera S.A., que genera obstaculizaciones en canales de desagüe, acrecentando así las inundaciones en épocas de lluvia intensa.
El crecimiento del Puerto de La Plata
El rumor del traspaso de las actividades del Puerto de Buenos Aires al Puerto La Plata es cada vez mayor.  “En 2015, estaremos en condiciones de operar con 2 millones de contenedores. Si todo va bien seremos el puerto de mayor capacidad del Río de la Plata”, dijo en declaraciones a la prensa Daniel Rodríguez Paz, expresidente del consorcio. En este contexto de crecimiento de la región, deberán aparecer soluciones inmediatas para el tratamiento de los cementerios de barcos.
El trabajo en la zona portuaria avanza día a día. Selma Catino, vecina de la Isla Santiago, acusó que están comenzando a cortar las puntas del lugar donde vive y de la Isla Paulino, con el fin de que las embarcaciones puedan girar y maniobrar. Los nuevos cambios violan la ley provincial de Paisaje Protegido 12.756, nombrada anteriormente, irrumpiendo sobre el normal desarrollo del medio ambiente.
“El tráfico de grandes barcos va a aumentar considerablemente, por lo que deberán construir un nueva salida para las embarcaciones deportivas, siguiendo así con el desmonte y cambios en la selva marginal autóctona. También van a tener que hacer algo cuanto antes con los desechos que flotan en la escuela naval”, precisó Catino.
Luis Pelyrio, pescador aficionado, dijo: “Ya alambraron lugares públicos donde la gente iba a pescar, por ejemplo en la zona aledaña a los barcos abandonados”.
En este contexto de crecimiento del Puerto La Plata y la región: ¿Qué pasará con el cementerio de barcos que ya no será tan invisible? ¿Los mudarán a otro lugar escondido sin importar los problemas que pueda llegar a ocasionar, desguazarán las estructuras o buscarán volver a ponerlos en funcionamiento? Mientras el tiempo pasa y no hay respuestas, el riesgo ambiental y de colisiones está cada día más latente.
Asimismo, el incumplimiento de las leyes de circulación naval y las consecuencias en el medio ambiente como en  la población dejan en evidencia la falta de acción y la complicidad de la Armada Argentina y la Prefectura Naval para resolver una situación invisibilizada con el paso del tiempo.
Es necesario que las autoridades de estos organismos estatales reconozcan sus responsabilidades sobre los barcos y busquen, en tiempo y forma, la manera de solucionar una problemática oculta que afecta no solo a las aguas linderas a la Isla Santiago sino también a los pescadores, trabajadores y habitantes de la zona que circulan diariamente.

Publicado en Argenpress.info 06/05/13


LUNES, 6 DE MAYO DE 2013

Argentina: Salvemos al monte con el trenCOMISIÓN NACIONAL SALVEMOS AL TREN

La inminente puesta en marcha del nuevo puerto de contenedores de La Plata lleva como costo asociado dos gravísimos impactos ambientales producto de la obra, ambos debidos a la consecuente y nula planificación de que normalmente hace gala el gobierno de Daniel Scioli, sobre todo a la hora de hacer suculentos negocios particulares.

Recordemos que si bien el Puerto La Plata es un puerto público su gestión la realiza un ente privado tal como el consorcio de gestión del mismo.

La obra del puerto de contenedores plantea que llegaran a esta terminal un mínimo de 2 a 3000 contenedores por día y como no se ha planificado nada en absoluto en relación a ella los contenedores piensan trasladarlos en camiones hasta su destino final preponderantemente la Ciudad de Buenos Aires.

Estos camiones que serán aproximadamente uno cada 20 segundos y pulverizaran los caminos de acceso a Berisso hasta sus últimas consecuencias, y si nos atenemos a las estadísticas vigentes provocaran unos 12 muertos por año entre los habitantes de aquella localidad.

El segundo impacto es el de destruir el ecosistema de la selva marginal de Berisso y la Isla Paulino.

No es novedad que estos emprendimientos son consumidores voraces de suelo necesario para el depósito de los contenedores, y tanto la isla como la selva marginal son dos suculentos bocados, en cuanto a terrenos de expansión para esta ávida empresa que es TEC Plata.

Tanto el gobierno provincial como el municipal están de acuerdo en proseguir las obras cueste lo que cueste, que hasta han removido del órgano de control ecológico provincial (OPDS, órgano provincial para el desarrollo sostenible) de los técnicos que se oponían al proyecto.

Es decir el gobierno de SCIOLI transformo de hecho la OPDS en la OPDSNP (órgano provincial para el desarrollo sostenible de los negocios privados) .

Pero, siempre hay un pero, los vecinos se han auto convocado y plantean presentarle batalla al proyecto, en un primer termino exigen que la obra tenga una cota máxima, no que se siga extendiendo hasta el infinito como pasa con la terminal de Avellaneda que ya llega hasta la autopista.

Exigen que solo se permita construir la primer etapa de la obra, lo cual no es poco porque se trata de 400.000 Teus que es algo así como 140.000 contenedores mas o menos.

Los vecinos no se oponen a la obra, ya que la misma aportara unos 200 a 250 nuevos puestos de trabajo directos para la región lo cual no es poco, pero se niegan a que la expansión de la misma termine con la valiosa selva marginal, y mucho menos con la Isla Paulino.

También exigen que los contenedores sean transportados mayoritariamente por ferrocarril y no por camión.

Un transporte por ferrocarril generaría muchas menos muertes y además a la larga seria mucho más barato para Tec plata que en un lapso de no más de tres años recuperaría la inversión, con la ventaja que podría usar los hoy prácticamente abandonados terrenos de las playas ferroviarias de Kilo 5, que son más de 15 ha o las playas de Santos Lugares en el norte del conurbano que son más de 65 Ha hoy prácticamente sin uso.

La miopes del capitalismo le impide ver su propio negocio, y los servicios que nos brinda la valiosa selva marginal, sin embargo los vecinos tienen muy claro el problema y están dispuestos a hacer entrar en razón a los impulsores del proyecto o a prepararse para hacer imposible el mismo.

Por otro lado los vecinos no tiene nada que perder más que su vida, y la consigna fue que la única batalla que se pierde es la que se abandona.

Miembro fundador del MONAREFA.

Publicado en El Día 12/05/13


INVESTIGADORES DEL CONICET EVALUARON MAS DE 500 CIUDADES

Un ranking ambiental ubica a Ensenada y Berisso en una preocupante posición  

Por sus problemas de contaminación y los “escasos” recursos de su entorno figuran entre las urbes con peor índice del país 


POR NICOLAS MALDONADO

A medida que la vida urbana se complejiza, resulta cada vez más común preguntarse cuál podría ser un mejor lugar donde vivir. Y si bien el interrogante se puede encarar desde diversas perspectivas, un novedoso estudio ofrece por lo pronto la respuesta desde el punto de vista de la calidad ambiental. De acuerdo con ese trabajo que fue realizado por investigadores del CONICET, ni Ensenada ni Berisso constituirían una buena opción.
El primer ranking de calidad ambiental de nuestro país ubica a Ensenada entre las cinco ciudades más desfavorecidas de Argentina; y a Berisso, en el décimo quinto peor lugar del país. El estudio, que abarca a un total de 511 municipios y departamentos, no sólo tuvo en cuenta la problemática ambiental en el sentido clásico, sino también otros factores vinculados a lo que ofrece ambientalmente cada ciudad.
“Desde el momento en que la mayor parte de la población reside hoy en zonas urbanas, nos pareció que para evaluar calidad ambiental era necesario basarse en un concepto de ambiente que abarcara no sólo las variables tradicionales vinculadas a la ecología sino también otras que tienen que ver con el entorno construido y los problemas típicamente urbanos”, explica el doctor Juan Pablo Celemín.
Coautor del estudio junto al doctor Guillermo Velázquez, ambos investigadores del Centro de Investigaciones Geográficas de la UNICEN, Celemín explica que evaluaron un total de veintitrés variables en cada ciudad: desde sus problemas ambientales típicos (contaminación, ruido, congestionamiento, inundabilidad, basurales...) hasta sus recursos recreativos de base natural (playas, espacios verdes, espejos de agua) o socialmente construidos (oferta cultural, infraestructura educativa, conservación del patrimonio...). Fue precisamente el análisis de esos factores en conjunto lo que deja mal parados a los dos municipios de nuestra Región.


LO QUE MÁS DESFAVORECE

Desde la perspectiva de “La Calidad Ambiental en Argentina”, una buena calidad ambiental no pasa sólo por no tener problemas de contaminación sino también por contar con recursos o atractivos tanto en el entorno urbano como en paisaje natural.
“Lo que observamos en Ensenada o Berisso, como también en varios municipios del Gran Buenos Aires, es que a los problemas de contaminación se le suma una escasa oferta de atractivos de base natural y también de recursos construidos: un paisaje urbano deteriorado con fuertes asimetrías, además de pocos espacios verdes en relación con su población”, fundamenta el doctor Guillermo Velázquez.
Pero si bien los atractivos que ofrece su entorno urbano y natural resultan “limitados”, “lo que más desfavorece tanto a Ensenada como a Berisso son sin duda las localizaciones peligrosas que poseen en su jurisdicción: el relleno sanitario del Ceamse, en el primero de los casos; y la Destilería de YPF, en el caso de los dos. Pocas cosas atentan tanto contra la calidad ambiental de una ciudad como el hecho de convivir con un polo de actividad petroquímica”, reconoce Celemín.
A poca distancia de La Plata, la Destilería de YPF también afectaría su calificación. “La diferencia está en que La Plata se destaca positivamente por su ambiente construido, su amplia oferta educativa y cultural, lo que compensa algunos de los problemas de una ciudad de más de 600 mil habitantes”. De todas maneras la situación de los tres municipios tendería a equiparse si se evaluaran costos y beneficios como parte de una unidad territorial mayor, el Gran La Plata, explica el investigador.

el efecto conglomerado

Uno de los aspectos que más pone en evidencia el ranking elaborado por Velázquez y Celemín es el hecho de que buena parte de las localidades con peor índice de calidad ambiental forman parte del conglomerado urbano que rodea a la capital federal. Tal es el caso, entre otros municipios, de General Las Heras, San Vicente, Ensenada, General Rodríguez, Marcos Paz y Presidente Perón.
El fenómeno, como explican los autores del estudio, respondería al hecho de que esos distritos poseen una gran cantidad de actividades económicas en un espacio limitado y una alta densidad poblacional. Pero además, a que sus localizaciones peligrosas y asentamientos precarios no alcanzan a ser suficientemente compensados por sus atractivos naturales y servicios urbanos en general.
En este sentido, una de las pocas excepciones lo constituye el municipio de Tigre, que se encuentran en una posición relativamente buena dentro del ranking de calidad ambiental. Su caso, comenta Velázquez, “se explica más por el lado de los atractivos de base natural (el delta y su superficie verde) que por la ausencia de problemas ambientales, ya que los padece también”.
Lo cierto es que tampoco la ausencia de actividades industriales en el propio territorio garantiza de por sí una buena calidad ambiental. La prueba está en el caso de la localidad pampeana de Limay Mahuida, la peor calificada dentro del ranking nacional. Arida de por sí, la construcción del embalse El Nihuil en Mendoza, que redujo el caudal del río Atuel, la condenó a una situación tal que hoy sólo permanecen en ella unos 300 vecinos, ya que la mayoría optó por emigrar.
Del otro lado de la lista, entre las ciudades argentinas con mayor índice de calidad ambiental, se encuentran el departamento de Junín (Merlo, San Luis), seguido por Manuel Belgrano (Jujuy) y la localidad mendocina de Malargüe. Todas ellas tienen el mismo perfil, un entorno natural privilegiado y un bajo impacto negativo por actividad industrial.

Los criterios del primer estudio nacional

DR. JUAN PABLO CELEMIN (IZQUIERDA) - DR. GUILLERMO VELAZQUEZ (DERECHA)

DR. JUAN PABLO CELEMIN (IZQUIERDA) - DR. GUILLERMO VELAZQUEZ (DERECHA)
Dr. Juan Pablo Celemin

Doctor en Geografía, investigador y coautor del estudio “La Calidad Ambiental en Argentina”
“Desde el momento en que la mayor parte de la población reside hoy en zonas urbanas, nos pareció que para evaluar calidad ambiental era necesario basarse en un concepto de ambiente que abarcara no sólo las variables tradicionales vinculadas a la ecología sino también otras que tienen que ver con el entorno construido y los problemas típicamente urbanos”, explica el doctor Juan Pablo Celemín.

Dr. Guillermo Velazquez

Doctor en Geografía, investigador y coautor del estudio “La Calidad Ambiental en Argentina”
“Lo que observamos en Ensenada o Berisso, como también en varios municipios del Gran Buenos Aires, es que a los problemas de contaminación se le suma una escasa oferta de atractivos de base natural y también de recursos construidos: un paisaje urbano deteriorado con fuertes asimetrías, además de pocos espacios verdes en relación con su población”, fundamenta el doctor Guillermo Velázquez.

Problemática de la Región  

Consultados sobre el estudio, tanto funcionarios municipales de Ensenada como de Berisso destacaron el carácter regional de la problemática que más afecta su índice de calidad ambiental.

“Somos conscientes del impacto negativo de tener cerca una de las destilerías más importantes del país. Y sabemos que esta problemática la comparten todos los municipios de la Región, de los cuales sólo nos separa una calle. No obstante estamos convencidos de que la sustentabilidad ambiental debe ser parte fundamental de la agenda pública local”, dijeron fuentes comunales de Berisso.
En este sentido resaltaron la inminente creación de un parque público de 30 hectáreas en el Campo 6 de Agosto de la UNLP que no sólo contribuirá a mitigar el impacto del Polo Petroquímico sino que incluirá una estación de monitoreo ambiental.
Desde Ensenada, el director de Medio Ambiente, Raúl Panetieri, señaló por su parte que el estudio no refleja la realidad actual en la medida en que se basa en datos censales de una década atrás y debería tomar en cuenta todo lo que ha crecido en estos últimos cinco años la ciudad.
“La cobertura de la red cloacal pasó de un 14% a un 68% de la población, y el agua potable llega hoy a casi la totalidad de los vecinos. Pero además se recuperaron todos los espacios verdes y se crearon nuevos. También fueron instaladas 38 mil columnas de alumbrado, se amplió el camino Vergara y hoy existe una fuerte actividad tanto deportiva como cultural”, explicó Panetieri.