Publicado en agenciadelacalle.com 25/04/16

Desmonte de Berisso: Se presentó el primer video del documental “Hijo del Amazonia”

El trabajo web consiste en un Documental Multimedia Interactivo donde se plasman entrevistas audiovisuales, audios, textos, noticias y fotografías (es la instancia de realización actual). Hasta el momento se publicaron 2 vídeos de un total de 5. Cada vídeo aborda la historia desde una artista diferente del problema. Así, el Trailer presenta el tema; mientras que la primer parte trata sobre la ampliación del Puerto y su incidencia ambiental; la segunda, sobre “su gente” con entrevistas a lugareños; la tercera, hace hincapié en el Humedal, sus características y funciones; y por último una cuarta parte explica el contexto internacional del problema.

Publicado en El Día 17/04/16

UNA AMENAZA SILENCIOSA EN LA RIBERA BERISSENSE

Sin defensas y acechada por una implacable erosión costera, la Isla Paulino se desmorona

Hay casas en riesgo de derrumbe. El desgaste se amplifica por el paso de barcos de gran porte. Reclaman obras

Santuario de vida natural, recurso turístico de belleza tan notable como singular y fuente de trabajo para tradicionales familias de productores, la isla Paulino es acechada por una amenaza silenciosa e implacable. La erosión costera, amplificada por el ocasional paso de barcos de gran porte, carcome la ribera del enclave insular berissense y sus habitantes reclaman con urgencia el inicio de obras de contención prometidas pero nunca concretadas.
Comprendida entre el Río Santiago, el Río de La Plata y el canal Santiago, que a lo largo de tres kilómetros conecta el Plata con el dock central del Puerto, la isla Paulino tiene una veintena de kilómetros cuadrados. Paradójicamente, el canal que hace 130 años le dio origen, al separarla del continente, hoy se está cobrando parte de su territorio.
Los isleños aseguran que a la erosión natural de más de un siglo de tormentas, sudestadas, dragado y tráfico naviero se sumó en los últimos tiempos, como una suerte de golpe de gracia a la línea costera, el paso de buques de calado inusual al influjo de la nueva Terminal de Contenedores.
“Ya se desmoronó una casa antigua que estaba junto al agua”, revelan; “no se puede hacer una megaobra como la Terminal sin antes pensar en una defensa costera para los lugares afectados. Estamos en un territorio alcanzado por normas de legislación ambiental y de protección del patrimonio, pero además en un lugar donde viven familias”.
Un isleño explicó a este medio que “el sector más complicado es el segmento que va desde la escuela de Isla Paulino (actualmente base del CEF Nº 67 de Berisso) hacia lo que se denomina “Las Tres Bocas” (en sentido a Berisso, ver gráfico), donde hay varias casas a un paso del derrumbe”. En ciertos tramos, incluso, “hay una tasa de erosión de más de 2,30 metros por año”, aunque el promedio de desgaste costero en la isla ronda los 0,76 metros anuales.
Nucleados en el grupo “Isleños de pie”, que cuenta con centenares de adhesiones en las redes sociales, muchos de los habitantes de la Paulino se movilizan desde hace tiempo para lograr el objetivo común. El año pasado, consiguieron que el Consorcio de Gestión del Puerto anunciara que se construiría un “tablestacado”, tal como se denominan las defensas conformadas con piezas que se clavan en el terreno, unas junto a las otras, formando cercos o muros.
Este recurso ya se utilizó en la ribera norte del canal de acceso a la estación fluvial, sobre la isla Santiago -de jurisdicción ensenadense-. Pero mientras esa costa es accesible por vía terrestre, a la otra sólo se puede llegar por agua; el transporte y el hincado de las tablestacas requiere allí el uso de maquinaria especial.
La iniciativa oficial preveía erigir la defensa costera, a lo largo de unos doscientos metros aledaños con la escuela de la isla, con placas de hormigón armado colocadas cada tres metros y tensores metálicos; luego, construir un nuevo muelle con refugio para los pasajeros de las lanchas, una pasarela metálica y una rampa para embarcaciones para acotar los desmoronamientos y generar a un paseo atractivo para el turismo.
Esta obra, con una financiación de unos diez millones de pesos, aún no se concretó.
VIVIR EN LA CORNISA
Hace más una década que Juan Pocai tiene una casa y una plantación en la isla. Víctima del avance sin freno del río, describe la angustiante situación: “En mi caso, el río viene ‘comiendo’ más o menos 2,50 metros de costa por año. Yo ya corrí el alambre un montón de veces y eso es un gasto constante. Tratamos de apuntalar o defender la orilla para contener el derrumbe, llevamos bolsas con tierra o colocamos palos, pero son defensas que a esta altura son un poco inútiles. A la larga el río te gana. Por eso hay que hacer un trabajo mucho más serio de infraestructura”, reclama.
La casa de Pocai se levanta a unos cinco metros de la costa. A este ritmo voraz, la corrosión costera llegará a la puerta de su casa en dos años. “Mi vivienda hasta ahora no se desmoronó. Pero mi vecino, a 50 metros, tuvo que demoler la cocina y el quincho porque se lo devoró el río”, cuenta Pocai. Y no mucho más allá, otra construcción cedió a los embates del agua, al igual que tramos del camino de sirga que suelen recorrer los turistas que visitan la isla los fines de semana. “Hay un tramo en que cayó el terrón de tierra y para cruzar hay que atravesar el comedor de una casa, sino es imposible”, aseguran.
La paulatina erosión hizo que, con los años, el canal de acceso al Puerto se ensanchara notablemente: “Cuando nació el Puerto la medida del canal era de 90 metros (de ancho), hoy tiene 300 metros. Es que fue concebido para embarcaciones a vela o vapor y hoy entran desde porta contenedores hasta petroleros”, agrega Pocai.
“Cuando nació el Puerto la medida del canal era de 90 metros (de ancho), hoy tiene 300 metros. Fue concebido para pequeñas embarcaciones y hoy entran desde portacontenedores hasta petroleros”
En temporada baja en la isla viven unas 40 personas, pero en época estival son más de un centenar, ya que la mayoría tiene casas de veraneo. Además, cada fin de semana llegan unos 2.000 visitantes a pasar el día.
Daniela Mondelo es museóloga y conoce “al dedillo” los secretos de la isla. Hizo un trabajo historiográfico sobre esta geografía berissense y es la guía que todos los fines de semana revela secretos a los visitantes. “La Isla Paulino nace con el puerto, en el año 1890. Se llama así por el nombre del primer habitante”, explica.
Se refiere al italiano Paulino Pagani, quien se afincó en sus campos para trabajar en la apertura del canal Santiago. Con el correr del tiempo, el lugar comenzó a atraer a familias en busca de descanso y naturaleza, pero también a viñateros, quinteros y floricultores.
“La isla posee patrimonio tangible e intangible. Tiene, por ejemplo, patrimonio arquitectónico de la clase obrera de fines de siglo XIX, son casas centenarias. Y también patrimonio cultural funerario”, detalló Mondelo, y recordó, entre otros hechos, la crecida del río de 1940, que sobrepasó los tres metros e inundó la isla, con un saldo trágico de fallecidos y desaparecidos.
“El pedido de salvaguarda patrimonial está hecho, pero no lo otorgaron todavía. Tenemos la esperanza de contar con el apoyo de la nueva gestión de la Municipalidad de Berisso para que lo aprueben”, dijo la museóloga. Aclaró, a su vez, que la protección de un muro de contención es una necesidad “urgente” y “para toda la isla”. Y remarcó que, de no avanzar con la medida, se estará incumpliendo con las leyes internacionales de protección de los humedales.
Al respecto, Mondelo señaló que por el empuje de “Isleños de Pie” consiguieron que comenzaran una obra de tablestacado frente al sector de Prefectura. “No era la zona más urgente -agregó- pero aceptamos eso porque nos dijeron que de forma simultánea se iba a hacer el otro tramo de la isla, que está corriendo más riesgos”. Sin embargo, esa obra sigue demorada.
SE ACELERA EL PROCESO
Mondelo aporta otro dato que da cuenta del acelere del desgaste costero: “En 16 años la erosión fue de 0,60 metros. Ahora, el promedio de toda la isla, es de 0,76 metros por año”. Es decir que cada 365 días el río carcome de costa lo que antes le tomaba 5.840 días. “Se acrecentó -asegura- porque al entrar las embarcaciones de gran porte generan un oleaje que va socavando la costa como si fuera “una U acostada”.
Otro isleño dijo que “hay otra obra anunciada, que se iba a financiar con fondos del área deAgricultura Familiar de Nación. La plata ya está depositada pero los trabajos no arrancan”.
A veinte minutos en lancha de Berisso, la isla cuenta con más de 200 especies de aves, y rincones virtualmente vírgenes con montes, cañaverales, arroyos, zanjones y bañados. Su economía se basa en el turismo y la producción primaria. Allí se produce miel, uva (para elaborar Vino de la Costa) y ciruela. “El problema es que con estos derrumbes de caminos los productores no pueden pasar de quinta en quinta y los turistas también consiguen acceder para adquirir los productos”, apuntó un isleño.
Como los caminos se socavan también desde abajo, el riesgo de desmoronamiento es constante. “Este año la tradicional Fiesta del Isleño no se hace porque no está garantizada la libre circulación por la peligrosidad del sendero”, dijeron.

Publicado en El Día 06/04/16

ALARMA POR EL PATRIMONIO NATURAL

Los ambientalistas vuelven a la carga por el desmonte ribereño

Presentaron una denuncia ante el OPDS por la tala masiva en un monte de Ensenada
Talas masivas. Vecinos ensenadenses hicieron un relevamiento y registro fotográfico del desmonte en “Bahía Los Perros”
Talas masivas. Vecinos ensenadenses hicieron un relevamiento y registro fotográfico
del desmonte en “Bahía Los Perros”
La ong ecologista Nuevo Ambiente presentó esta semana una denuncia ante el Organismo Provincia para el Desarrollo Sostenible (OPDS) para que intervenga y ponga freno a los “trabajos de deforestación” que se están sucediendo en una zona del monte ribereño ensenadense conocida como “Bahía Los Perros”.
La tala, que afecta árboles con vegetación autóctona, se estaría desarrollando en una zona comprendida entre el Astillero Río Santiago, el río Santiago, el canal Oeste del Puerto La Plata y el confín de la mancha urbana ensenadense.
La intervención de ese importante pulmón verde había sido denunciada la semana pasada y en las últimas horas aparecieron nuevos indicios del desmonte.
Por eso, a través de un escrito firmado por el presidente de la ong, Leandro Varela, y el secretario, Marcelo Martínez, los ambientalistas pusieron de relieve que la tala y deforestación “se agravó en los últimos días ante nuevas denuncias que nos acercaron vecinos de Ensenada que dan cuenta de más trabajos de tala”.
En esta oportunidad, los vecinos acompañaron su denuncia con un registro fotográfico del desmonte.
Desde Nuevo Ambiente consideraron que se trata de “un hecho grave ya que están degradando un pulmón verde de grandes dimensiones y un humedal de características importantes”, además de constituir una “clara violación de legislaciones vigentes”.
Al mismo tiempo alertaron que se desconoce qué empresa está llevando adelante los trabajos, a la vez que resaltaron que “las tierras serían fiscales”.
“Hace un año el propio municipio de Ensenada comenzó a realizar trabajos de tala en el lugar que luego abandonó, en donde se había afectado unas dos hectáreas”, recordaron los ambientalistas.

NUESTRA SOLIDARIDAD CON LOS TRABAJADORES DE TECPLATA

Desde la Asamblea de vecinos y productores “Salvemos al Monte” expresamos nuestra solidaridad con los trabajadores de la empresa TEC-PLATA S.A. ante la posibilidad de que pierdan sus fuentes de trabajo, así como desde el comienzo de esa faraónica obra hasta el presente nos solidarizamos con los trabajadores isleños y ribereños que se vieron perjudicados y desplazados sin que ningún funcionario portuario, municipal ni provincial levantara la voz en su defensa.

Hace más de tres años, a través de distintos medios, advertimos que esto sucedería. Les dijimos a todos los que nos querían escuchar que esto era una cortina de humo para tapar un gran negocio. Les hicimos saber lo que hoy constituye una verdad insoslayable: que “la reactivación portuaria” era parte del relato, que esa terminal nunca iba a contratar ni 500, ni 1.000 ni 3.000 ni mucho menos 5.000 trabajadores como fuera anunciado públicamente por el ex Intendente  Enrique Slezack  (hoy no llegan a 150).

Nos quisieron vender que volvíamos a ser una ciudad portuaria como lo fuimos en momentos en que contábamos con un complejo frigorífico (SWIFT-ARMOUR), desconociendo las autoridades municipales y provinciales de la anterior gestión que el mundo había cambiado. Aquella situación sociopolítica, económica e industrial no podría volver de la mano de un puerto importador, de almacenamiento de contenedores.

Aquel modelo portuario estaba basado en el esfuerzo y en el trabajo de los berissenses; el actual modelo no deja más que prostitución, narcotráfico y contrabando. Si esto no fuera así, no existiría la zona marginal de Dock Sud y la “Isla Maciel”, ni la ciudad de Rosario estaría sufriendo actualmente los flagelos de los cárteles.

También expusimos, en reiteradas oportunidades que esta obra estaba destruyendo un paisaje protegido por Ley, que no podíamos  seguir viviendo de espaldas al río, al monte, ya que hay una ribera que no conoce de municipios, que nos une, nos hermana, que alberga una cultura y una historia asociadas a los orígenes mismos de nuestra región.

De la mano de profesionales idóneos dimos a conocer qué son los humedales, ya que vivimos en uno, y que la obra portuaria lo destruía. Señalamos que la agresión constante a estos espacios es en buena parte responsable de las inundaciones que padecemos.

Nos trataron de mentirosos, fabuladores y de operar para el puerto de Buenos Aires. Entre otros, el presidente del Consorcio de Gestión del Puerto La Plata Mariano Goyenechea, se encargó de desacreditar nuestros reclamos y nuestro accionar. No obstante, en el mayor de los silencios les demostramos -mediante pericia judicial- que los recintos de refulado causaron un daño ambiental grave e irreversible, que ese material producto del dragado ahogó las plantas, expulsó a la fauna y cambió las características del suelo de decenas de hectáreas de la Isla Paulino por contener metales pesados e hidrocarburos, las cuales dejaron de ser aptas para cualquier tipo de actividad. También demostramos que se volcaron miles de litros agua salada al Río Santiago producto de la perforación de las napas.

Hoy, el presidente del Consorcio de Gestión del Puerto La Plata, dice que en 2009 (inicio de la Terminal de TEC-PLATA S.A.), se proyectaba para 2012 un movimiento anual de 2 millones de contenedores, lejos de ello, al año 2016 se mueven 900.000 y Buenos Aires tiene espacio para aproximadamente 1.200.000, por lo tanto, sobra sitio en el puerto metropolitano. Pero nunca le creímos y fundamentalmente no confiamos en que ICTSI sea tan improvisada como él dice o que no hayan realizado los cálculos de riesgo que merece una inversión de este tipo. Sobre todo teniendo en cuenta todas las obras viales que fueron proyectadas en torno a la reactivación portuaria, escondiendo negociados espurios y desoyendo propuestas de alternativas viables como la puesta a punto de las vías férreas existentes y el transporte por agua, por caso, la utilización de la Hidrovía.

De más está decir que nos oponemos a que dichas obras viales se lleven a cabo a espaldas de los ciudadanos, más aún considerando las promesas incumplidas y falacias dichas por los funcionarios portuarios y la ex administración municipal. Obras de tal envergadura, por otra parte, ameritan que se brinde a la población información completa acerca de sus implicancias y que se arbitren las instancias de participación pertinentes, convocando a audiencias públicas previas.

Ahora, pese a la abundancia de notas periodísticas encabezadas por el justo reclamos de los trabajadores de TEC-PLATA S.A., nadie dice quién se hará cargo del pasivo ambiental ni explica cómo se van a remediar las zonas afectadas.

Por todo lo expuesto debemos decir que la ampliación portuaria agredió nuestro ambiente, nos puso en emergencia ambiental involucrando a toda la región por haberse omitido los controles y haberse violado las normas ambientales vigentes, desde nuestra Constitución Nacional hasta Ordenanzas Municipales, pasando por las Leyes Nacionales de Presupuestos Mínimos (incluyendo la Ley de Bosques Nativos) y las Leyes Provinciales de protección (Ley Nº 12.756 de Paisaje Protegido).

Señalamos a las autoridades actuales que el conflicto laboral puede ser revertido a favor de los trabajadores. Pero ello no es excluyente del conflicto ambiental. Por tal motivo les pedimos que se abra todo canal de diálogo posible con los integrantes de la Asamblea y con la población en general a fin de encontrar la forma de remediar el daño causado y evitar los daños futuros.

Asamblea de vecinos y productores “Salvemos al Monte”

VOCES DE LA RIBERA

A partir de Abril todos los lunes de 19 a 20 hs. se emitirá "Voces de la Ribera", el programa de radio de la asamblea "Salvemos el Monte" por FM 98.5 La Charlatana.

Publicado en El Día 29/03/16

EDITORIAL

Evitar acciones que provoquen un daño irreparable para el patrimonio natural de la Región

Los reclamos y denuncias formulados por ambientalistas y vecinos, relacionados a una tarea de tala de árboles con vegetación autóctona que estaría afectando gravemente a un sector de dos hectáreas del Monte Ribereño ubicado entre Berisso y Ensenada, con todas las consecuencias negativas que ello puede acarrear, merecen la más rápida atención y respuesta por parte de las autoridades responsables.
Tal como se informó, la tala se estaría desarrollando en una zona comprendida entre elAstillero Río Santiago, el río Santiago, el canal Oeste del Puerto La Plata y el confín de la mancha urbana ensenadense.
La organización no gubernamental Nuevo Ambiente indicó que a fines de la semana pasada recibió varias denuncias vecinales, procurándose determinar quiénes ordenaron el desmonte que se realiza en tierras fiscales y que se concretó en los feriados de Semana Santa, en trabajos que, presumiblemente, violan normas de diferente rango.
Los ambientalistas reseñaron que hace dos años ocurrió un episodio de similares características, con una intervención que dejó tres hectáreas de monte arrasado, entre las aproximadamente veinte que tiene la Península de Los Perros -también llamada “Bahía de Los Perros”-, cuya jurisdicción corresponde a Ensenada.
Vuelven a incurrir en lo mismo -sostuvieron- ahora sobre dos hectáreas. En una de ellas habrían actuado “por error”, mientras que por la otra trajeron camiones y maquinaria pesada, aparentemente sin ningún estudio de impacto a un lugar que es paisaje protegido por ley y alberga decenas de especies animales y vegetales, dijeron desde la ONG.
Sea como sea, más allá de los alcances concretos de esta tala, hace ya mucho tiempo que los especialistas y no pocos pobladores de la zona vienen presentando denuncias y advertencias sobre eventuales y graves perjuicios ambientales en la franja costera, acompañados por diversos pedidos de preservación de los montes ribereños y de los humedales existentes, no sólo por los distintos tipos de contaminación que sufre el frente costero del Río de la Plata sino, también, como derivación de la mano del hombre.
Se ha dicho aquí en ocasiones anteriores y a grandes rasgos que permitir que una desaprensiva acción humana interrumpa una interacción entre los montes y el río podría acelerar un proceso de deterioro irreversible. Tampoco deberían echarse en saco roto las enseñanzas que dejaron las trágicas inundaciones registradas en nuestra zona, demostrativas de la negativa incidencia que pueden llegar a ejercer las obras mal planificadas.
Las zonas ribereñas de la Región, con reservas naturales que aún se está a tiempo de salvar, como son la Selva Marginal de Punta Lara, las islas y canales, así como los valiosos humedales existentes, merecen que se haga un esfuerzo serio para su preservación, que significa nada más y nada menos que hacer estudios serios y profundos sobre qué actividades podrían afectarlos, para así ponerlos al margen de toda agresión. La desaparición de la vegetación propia del lugar y la emigración de las aves son daños demasiado graves como para no suponer que las autoridades no harán lo necesario para evitarlos.

Publicado en agenciadelacalle.com 28/03/16

En Berisso, tierra desmontada y una terminal de contenedores sin funcionar

descargaEn tanto los vecinos de la zona continúan denunciando nuevos desmontes, crece la incertidumbre por la Terminal de Contenedores que fuera inaugurada por el ex Gobernador Daniel Scioli, la cual aún no ha demostrado inicio de actividades.
“Vemos que la maquinaria está parada, al igual que las obras sobre las 35 hectáreas que se estaban rellenando y pertenecían a la obra del puerto” informó Maxcimiliano Lanusse, productor de la zona .
Al mismo tiempo, según comentó Lanusse “los rumores que llegan del propio puerto es que habría deudas por las grúas y que se estaría pensando en vender la obra”.
Desde sus inicios, la ampliación portuaria fue una acción repudiada por los vecinos que defienden el monte de Berisso, territorio que fue profundamente alterado por las obras, a pesar de contar con distintas protecciones legales.

Publicado en El Día 28/03/16

ACLARACIÓN:
Desde nuestra asamblea nunca se sugirió que terminaran las obras que dejaron paradas y abandonadas, como la Terminal de Contenedores.

AMBIENTALISTAS DE LA REGION EN ALERTA

Nuevo reclamo por tala en el Monte Ribereño

Aseguran que afectó a dos hectáreas entre Berisso y Ensenada
Destacada en la imagen aérea, la zona cuya vegetación está siendo talada, según denuncian entidades ambientalistas
Destacada en la imagen aérea, la zona cuya vegetación está siendo talada, según denuncian entidades ambientalistas
Durante febrero pasado se celebró el “mes de los humedales”, instituido enel plano internacional para recordar la relevancia de estas áreas inundables que actúan como “seguro ecológico” de las ciudades ribereñas. La efeméride puede haber sido la última oportunidad, de acuerdo con lo denunciado por entidades ambientalistas, para celebrar una de las que subsisten en nuestro medio: la Península de Los Perros, única cuña de monte entre los sectores urbanos y fabriles de Ensenada y Berisso.
De acuerdo con las entidades que buscan preservar lo que queda del ambiente natural de la Región, la tala de varias hectáreas de vegetación autóctona en el lugar, comprendido entre el Astillero, el río Santiago, el canal Oeste del Puerto La Plata y el confín de la mancha urbana ensenadense, vuelve a encender luces de alarma.
Desde la organización no gubernamental Nuevo Ambiente, que a fines de la semana pasada recibió varias denuncias vecinales, se advirtió que “estamos tratando de determinar quién o quiénes encargaron el desmonte, que es en tierras fiscales pero curiosamente se llevó a cabo en los feriados de Semana Santa, como sabiendo que se violan normas vigentes de diferente rango”.
En la entidad recordaron que hace dos años ocurrió algo similar, con una intervención que dejó tres hectáreas de “tierra arrasada” entre las aproximadamente veinte que tiene la Península de Los Perros -también llamada “Bahía de Los Perros”-, cuya jurisdicción corresponde a Ensenada.
“Vuelven a incurrir en lo mismo, sobre dos hectáreas más, una aparentemente ‘por error’ según pudimos averiguar” explicaron en Nuevo Ambiente: “trajeron camiones y maquinaria pesada, aparentemente sin ningún estudio de impacto, a un lugar que es paisaje protegido por ley y alberga decenas de especies animales y vegetales”.
Los humedales albergan una gran diversidad de especies animales y vegetales, son “esponjas” que retardan y a veces controlan las crecidas, recargan los acuíferos subterráneos -napas-, y mitigan los efectos del cambio climático.
“Es un sector de un valor ecológico incalculable” apuntó el ambientalista Marcelo Martínez, quien anticipó que se formulará un reclamo ante el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible: “estamos hablando de un reservorio de biodiversidad que aloja centenares de especies animales y vegetales”.
Tanto Nuevo Ambiente como la asamblea Salvemos al Monte, tiempo atrás, habían detectado y documentado talas masivas en al menos otros dos puntos de la península.
Los ambientalistas argumentan que se “sigue arrasando con el monte para ‘futuras obras’, pero mejor sería que antes terminaran las que dejaron paradas y abandonadas, como la Terminal de Contenedores”.
21.5
Son las hectáreas que comprende la Península o Bahía de Los Perros ensenadense; es un relicto de monte ribereño entre áreas urbanas

Caminata por el Humedal 19/03/16

El día 19 de Marzo se realizó la Caminata por el Humedal, suspendida desde el 13 de Febrero en el marco del Mes de los Humedales.










Homenaje del Silver Ensamble de League of Guitar Craft 05/03/16

El día Sábado 5 de Marzo, integrantes del Silver Ensamble de League of Guitar Craft, ofrecieron un micro recital en Casa de Cultura de Berisso a las 18:30 hs. como homenaje a los vecinos que participaron en la celebración del Mes de los Humedales.












Publicado en El Mundo de Berisso 04/03/16

LA ASAMBLEA SALVEMOS EL MONTE CERRÓ UN MES INTENSO
El mes de los humedales concluyó con un gran festival
El último sábado se realizó en el Parque Cívico el “Festival del Humedal”, encuentro con que la Asamblea Salvemos el Monte puso punto final a las actividades organizadas a lo largo de febrero en el marco del Mes de los Humedales.
A la jornada se sumaron las bandas Pasto, Janajpacha, El Humedal y La Modernidad, además de la murga Se Pudre la Momia. También se contó con la presencia de una radio abierta a cargo de “La Charlatana” (FM 98.5 Mhz.), un rejunte de candombe y espectáculos para niños como el que ofreció la payasa ‘Mucha’ con su espectáculo “En busca de la tierra sin mal” y el taller de títeres a cargo de ‘Buñuelo, el conejo’.
Además a lo largo de la jornada se repartieron stickers y llaveros de la Asamblea y plantines donados por el Vivero Municipal y los viveros Río de Janeiro, Cagliardi, Bemalung y Los Talas.
Integrantes de Salvemos el Monte mencionaron que próximamente se concretará la caminata por el humedal que debió suspenderse por mal tiempo el 13 de febrero. A la vez, se indicó que en el transcurso del año se repetirán otras actividades que encontraron un importante eco durante el Mes de los Humedales, como charlas, paseos en lancha y festivales.







Festival del Humedal 27/02/16 - Mes de los Humedales















Publicado en El Mundo de Berisso 26/02/16

HUMEDAL EN CARNE PROPIA / UNA COLUMNA DEL NATURALISTA JULIO MILAT
Canteras vivas
Si tomáramos una imagen aérea de un sector de nuestro partido, desde la terminal de la línea 202 hasta el Hogar de ancianos, siguiendo la Ruta Provincial 15 y desde allí hasta una línea imaginaria dentro del monte, tendríamos casi un rectángulo con muchos círculos en su interior.
Estos círculos llenos de agua forman parte de uno de los ambientes más diverso de nuestro partido, el de las lagunas y canteras.
Lugares de donde antiguamente se extraía conchilla, de la mano de familias históricas, como los González y los Napoleone. 
Estos enormes huecos se llenaron de agua proveniente de lluvias, de napas subterráneas y de una vasta red de canales conectada con el Río de la Plata.
Quizás las más conocidas sean las más próximas a la Montevideo, como las que se ubican pasando la terminal, pero hay infinidad de ellas, metidas en el monte, escondidas detrás de pajonales y juncos.
Son una de las reservas de agua dulce más importante de nuestro partido y brindan refugio a todo el arco de la vida, desde pequeños insectos hasta carpinchos.
Si dibujásemos un perfil podríamos observar las columnas que dependen de ellas. Muchos insectos que necesitan del agua para completar su ciclo de vida y, en busca de ellos como sustento, gran cantidad de peces como mojarras, bagres, palometas, y tras estos las voraces tarariras ocupando la parte superior de la cadena trófica subacuática.
La vegetación acuática flotante sirve de alimento a muchas especies filtradoras como los patos. Entre ellos el pato capuchino, el pato cutirí y el pequeño pato barcino, más modesto en su plumaje.
De los peces también se encargan otras aves que solemos confundir con patos por sus hábitos acuáticos, conocidos como macáes o zambullidores. Estos primos de los pingüinos son excelentes buceadores, así como el biguá, de color negro, este y ojos turquesa.
Y como los peces siguen siendo abundantes, tenemos a los Martín Pescador en tres tamaños: chico, mediano y grande. Se posan en ramas fijas sobre el agua y esperan pacientemente a que un distraído pez se dirija a la superficie; es en ese momento cuando se dispara como una flecha y lo atrapa con su largo pico.
Y están las aves a las que les tocaron patas largas, para meterse en el agua sin mojarse y recorrer las orillas. Ejemplo son la garza blanca grande y su versión reducida, la garcita blanca.
Otras garzas, menos conocidas pero fascinantes, son el hocó colorado, gigante de las canteras, o el mirasol chico, nuestra garza más pequeña, que busca pasar desapercibido entre los ocres y amarillos del pajonal.
Y también están las que casi no vuelan, como gallinetas y burritos, recorriendo el suelo húmedo de las orillas.
Miren si son importantes las canteras, que albergan la especie cuyo único registro para la Argentina… ¡está en Berisso!. Es el benteveo de pico fino.
Podríamos estar horas leyendo sobre los valores de este ambiente, es un humedal completo, donde cada laguna tiene características propias y cada una cumple un objetivo diferente.
Muy profundas; cubiertas con plantas acuáticas; de superficie libre; rodeadas de juncos, espadañas y densos pajonales de paja brava.
Peces, ranas, caracoles, insectos, cumplen sus ciclos vitales en estos espejos de agua, y se convierten en banquete para tantas otras especies visitantes.
Cuando se producen prolongadas sequías en los partidos vecinos, estas lagunas de aguas permanentes funcionan como oasis de vida para muchas especies.
Muchos recordarán las visitas de numerosas bandadas de cisnes de cuello negro, colmando la belleza de las lagunas.
Y también recordarán que además de admiradas, fueron atacadas con armas y palos… carencia de legislación y control.
Preservar y aprovechar estas lagunas como lugares de esparcimiento para el público; pesca con caña y no trasmallo; observación y no tiro al blanco. Apuntamos a esto.
A diez minutos de caminata, bici o auto, aún hoy, Berisso les guarda lugares únicos, para escuchar el silencio y sentirse uno más dentro del paisaje.
Los invito a una tardecita de verano, en familia, a sus orillas. Tereré y después me cuentan.